
For some time, and driven by a series of local initiatives are being carried out important work of social awareness and start value of the rich heritage that has Orxeta and that is fully integrated into existing policies aimed at rural development, consistent with an emerging tourism "inside."
The valencian countryside is characterized by the articulation of a mountainous interior with some foothills, river basins and coastal plains in the presence of irrigation, an intensely anthropized territory since ancient times it has hosted a variety of cultures (Iberians, Romans and Muslims. ..) which in turn have built our uniqueness as a people within a clear Mediterranean character, and he has given us a rich legacy, consistent with its medium and its history.
In short, wealth generates employment and wealth: cultural routes, installations museum of restoration and protection, empowerment of rural housing, etc.. Are just some of the proposals, which together with the appropriate measures for the dissemination and promotion, can make an important means of economic recovery.
But action on the heritage not only have economic significance, perhaps the key element is the preservation and appreciation of the history and culture, as a safeguard of the "main identity of the people of Valencia and the testimony of his contribution to universal culture "as it exposes the Law 4 / 98 Heritage Valenciano in its preamble.Desde hace algún tiempo, e impulsado por una serie de iniciativas municipales, se está llevando a cabo una importante labor de concienciación social y de puesta en valor de la riqueza patrimonial de la que cuenta Orxeta, y que se integra plenamente en las actuales políticas europeas tendentes al desarrollo rural, en consonancia con un emergente turismo "de interior".
El medio rural valenciano se caracteriza por la articulación de un interior montañoso con algunos piedemontes, cuencas fluviales y llanuras litorales con presencia de regadío; un territorio intensamente antropizado desde tiempos remotos que ha albergado una gran variedad de culturas (iberos, romanos, musulmanes,...) que a su vez han ido construyendo nuestra singularidad como pueblo, dentro de un claro carácter mediterráneo, y que nos ha proporcionado un abundante legado, coherente con su medio y su historia.
En definitiva, el patrimonio genera empleo y riqueza: rutas culturales, instalaciones museísticas, intervenciones de restauración y protección, habilitación de alojamientos rurales, etc., son sólo algunas de las propuestas, que junto con las convenientes medidas de difusión y promoción, pueden suponer una importante vía de reactivación económica.
Pero las actuaciones sobre el patrimonio no sólo tienen una significación económica, tal vez lo primordial sea la preservación y valoración de la historia y cultura propias, como salvaguarda de una de las "principales señas de identidad del pueblo valenciano y el testimonio de su contribución a la cultura universal", tal y como expone la Ley 4/98 del Patrimonio Cultural Valenciano en su Preámbulo.